miércoles, 27 de octubre de 2010

Quehacer

Hoy por la mañana mientras corría en Chapultepec con un grupo de buenos amigos, me sorpendí gratamente al darme cuenta que entre ellos estaba uno de los dos lectores de este blog. Tras el shock de esa impactante noticia, seguimos platicando entre árboles y fuentes sobre escribir, leer, lo que implica y para qué sirve. Así Luis -conocido como el Dormilón Contreras- me expuso la necesidad de que existan espacios en los que no sólamente se transmitan malas noticias todo el tiempo; que nuestro México necesita que lo bueno también se diga. No puedo estar más de acuerdo, aunque lo anterior lo podemos decir Luis y yo, pero no viene al caso que lo diga ningún gobernante para justificar su ineficiencia, por decir lo menos.

Dicho lo anterior, podemos escribir sobre lo bueno de México, pero como hay muchas cosas que entrarían en esta clasificaión, arbitrariamente voy a seleccionar algunos aspectos que a mi me parecen buenos, valiosos, e incluso admirables, del México actual:

1.- México es un país libre. Sí; claro que con sus altibajos, y las consideraciones propias de las relaciones violencia - libertad, pobreza - libertad, ignorancia - libertad (y cualqueir otra que se les ocurra), pero aun así, en México cualquiera puede decir lo que le de la gana, viajar a donde le de la gana, dedicarse a lo que le de la gana, leer, escribir, criticar, pintar, marchar, rezar o no rezar como le de la gana. Esto no siempre fue así y sobrarían los ejemplos. Actualmente hay lugares del mundo, muchos de ellos cercanos, en los que no se pueden hacer muchas de las cosas que sí podemos hacer en México. Eso es mucho más valioso de lo que sospechamos.

2.- México es un país de gente feliz. Parece ridículo -casi grosero- hacer esa afirmación en un país en el que las personas mueren por millares, asesinadas arteramente en las calles, en las casas, en las fiestas o en cualqueir otro lugar, pero es cierto. No pretendo minimizar la patética situación del país, pero no deja de sorprenderme la felicidad del mexicano. Sea como sea, pase lo que pase y cueste lo que cueste, en México hay fiesta. Y no sólo las fiestas son fiestas, sino que casi todo lo és: La comida, el deporte, los bautizos, los "remojos", los ascensos, los retiros, los matrimonios, los divoricios... los velorios y, desde luego, la vida. Pregunte a cualquer extranjero que haya visitado México, si no está de acuerdo: México es un país feliz.

3.- México es un país de luchadores. Desde el día de la independencia, y de hecho desde mucho antes, México ha estado invariablemente capturado entre grupos de interés y, sin pretender un análisis histórico, me queda perfectamente claro que las guerras pasadas y actuales entre los grupos de interés, han sumido a México en el atraso. No veo una solución pronta a esta realidad, ni creo que sea cuestión de un partido político o el otro (o el otro). Sin embargo, los mexicanos seguimos adelante, como lo hemos hecho desde hace siglos. Aplastados, minimizados y explotados, seguimos adelante, seguimos siendo optimistas y luchando contra la adversidad, y -creo- que cuando nos demos cuenta de la fuerza que eso implica, podremos empezar a cambiar a nuestro país cambiando uno por uno, sin esperar nada de nadie más.

4.- La comida mexicana, que no requiere ninguna explicación adicional.

Por ahora, le dejo a Luis y al otro lector de este blog, lo anterior, así como un abrazo solidario.

Y a Luis también todo mi apoyo para que en el Maratón de Nueva York, logre su objetivo, que hoy arbitrariamente yo le fijé en 3:55.

Camilo Argüelles.

Post Data: Luis -El Dormilón- Contreras logró despertar a tiempo, arrancar el Maratón de NY, mismo que terminó "con tiempo de sobra" en 3:47. Muchas felicidades Luis.

lunes, 18 de octubre de 2010

El México "Bicentenario"

Este 2010, en México se celebra con bombo y platillo el "bicentenario de la independencia" (lo cual implica una pequeña imprecisión, pues la independencia de México se consumó en 1821, pero qué le hacemos a la "historia oficial"). Sin ánimo de juzgar las razones por las que se debe, o no se debe, celebrar - o sólo conmemorar- esta fecha, considero que sí es un buen momento para hacer algunas sugerencias para que en caso de que uno de los 2 lectores de este blog ascienda al olimpo, pueda poner sobre la mesa las siguientes -y sólo pongo 3- ideas:

1.- Independencia del ministerio público: Impunidad. Impunidad y corrupción. Impunidad y guerra. Sin temor a equivocarme, la palabra "Impunidad" ha estado y estará siempre, en las promesas de toda campaña política en este país. La cuetión es que probablemente sea la promesa con menor porcentaje de cumplimiento en todo gobierno mexicano. ¿La razón? El ministerio público depende del Presidente o del Gobernador en turno y, por supuesto, este personaje no está dispuesto a renunciar al poder político que eso implica. Así, el gobernante puede procesar como delincuente a su rival con total impunidad en la misma medida que el delincuente de altos vuelos puede comprar impunidad, o simplemente gozar de ella, por ser amigo (o acreedor de un favor, como podría ser el financiamiento ilegal de la campaña política). Así, tenemos un sistema de justicia "selectiva" (¿Pondré las comillas en "justicia", o en "selectiva"?), que por supuesto, no funciona. Resultado: México al borde del colapso en todos los aspectos. ¿Qué tal un Procurador General de la República que no dependa del Presidente? Caray: Sí se puede. Es obvio que no lo quieren hacer, pues a nadie le gusta tener menos poder, pero señores... Ya no hay opción. No queremos más Paulettes, ni más "michoacanazos", ni más Greggs, ni más narcodiputados, ni más Guarderías ABC... y le podría seguir con varios renglones... párrafos y hojas más.

2.- Seguridad social obligatoria. Según la Constitución y las leyes aplicables, la seguridad social en este país es obligatoria para los empleadores hacia sus empleados y sus familias. El Seguro Social y las organizaciones correspondientes para trabajadores del gobierno deben (deberían) poner en orden a los empleadores que evaden su responsabilidad mediante simulaciones. No obstante lo anterior, el propio gobierno mexicano y los gobiernos de estados y municipios, tienen a miles (decenas de miles, y si no me creen vean el presupuesto de egresos, donde hay un capítulo de "servicios profesionales") de trabajadores "de segunda", pues los tienen trabajando como si se tratara de profesionistas independientes; es decir, reciben honorarios, en vez de sueldo, y por lo tanto, no tienen seguridad social. El resultado es que el propio estado priva ilegalmente a miles de familias, de la seguridad social que les debe, con el nefasto resultado que eso implica para todos, e indirectamente provoca la quiebra (al menos a la luz de los criterios contables ordinarios) de los institutos de seguridad social públicos.

3.- Financiamiento electoral transparente. Los partidos políticos constantemente se acusan unos a otros de  "fraude". Todos tienen razón, aunque esto implica que ninguno está legitimado para acusar al otro. Sin meterme a los límites de dinero que se puedan gastar en las campañas, o a si este dinero debe ser público, privado o mixto, me parece fundamental, y mucho más importante que cualqueir otra consideración respecto de lo electoral, el que el votante sepa quién ha dado dinero a cada candidato, pues esto le proporciona al votante el panorama real de los compromisos que su candidato ha asumuido con quien lo patrocina. Si las cuentas de los partidos políticos estuvieran "abiertas" y todo lo que entra y sale de dichas cuentas fuera información pública, seguramente los candidatos se darían cuenta que es más perjudicial que benéfico recibir el "patrocinio" de grupos o poderes fácticos con intereses cuestionables (¿Se les ocurre alguno?), pues los votantes se darán cuenta que desde antes de las elecciones, han traicionado sus promesas de campaña. 

No obstante que son sólo 3 ideas, estoy seguro que su implementación cambiaría radicalmente el rumbo de este país, mucho más allá de izquierdas, derechas, "sabemos como hacerlo" y demás basura propagandística. También estoy (casi) seguro, que ningún político lo hará en este país.

Camilo Argüelles.